“Y se oyó que estaba en casa.
Y luego se juntaron á él muchos, que ya no cabían ni aun á la puerta; y les predicaba la palabra.” (Marcos 2:1,2)
El segundo capítulo del evangelio de Marcos nos dice de los personas que rondaban el Señor Jesús, subrayando lo que Él vale en sus seguidores. Hablamos de cuatros preguntas en este capitulo los cuales pueden mostrarnos lo que Él quisiera ver en nosotros cuando reunamos alrededor de Él.
Su persona
“¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios?” (v.7)
Primero, tenemos que entender a Quien encontramos cuando reunamos alrededor de Él. Él es Hombre y Él es Dios. Tal vez hay mucha curiosidad, o gran necesidad de amejorar salud, más Él debe tener el lugar primero. Después de eso, Él proviene los perdones de pecados y la curativo.
El necesidad
“¿Qué es esto, que él come y bebe con los publicanos y con los pecadores?” (v.16)
Él quisiera hallar el arrepentimiento en las personas cerca de Él y que ellos sienten su necesidades. Él no venia para llamar a los que estaban muy contentos en si mismos.
Su presencia
“¿Por qué los discípulos de Juan y los de los Fariseos ayunan, y tus discípulos no ayunan?” (v.18)
Aquí el Señor defiende su devoción a Él. Es devoción sincera, lejos de ritualismo, y la simplicidad que es más sabio que los sabios. Cuando Él esta con ellos, no pueden ayunar. Cuando Él esta arrancado de ellos, ayunarán instintivamente.
Su preeminencia
“¿por qué hacen en sábado lo que no es lícito?” (v.24)
Aquí vemos Su supremacía. Él es el Hijo de Hombre, el Rey rechazado de hombre mas aprovechado de Dios, y también el Señor del sábado.
Es dulce ver el Señor defender sus propios discípulos. A los miradores, ellos fueron pecadores ignorantes, sin religión, siempre equivocandose. Más nuestro Señor mira adentro de ellos y halle los cosas que Él aproveche: el fe, arrepentimiento, devoción, y sumisión.